On to Kansas City

La narrativa del partido entre Los Angeles Chargers y los New England Patriots estaba diseñada para hablar del fin de una era. Los Pats habían gozado de una prospera etapa en la que habían dominado a placer la NFL. Una ofensiva física, respaldada por una defensa con playmakers en cada línea se enfrentaría a un quaterback de 41 años al mando de una ofensiva sin identidad.

Esto estaba llamado a ser el principio del fin ¿qué pasó? ¿alguien olvidó avisarle a los Patriots? ¿o se movió de escenario a Arrowhead? Probablemente. Lo cierto es que los de Foxboro dieron una actuación brillante en cada una de las fases del juego.

Josh McDaniels, que fue rechazado por los Packers como opción para ser su Head Coach, diseñó un lúcido plan de juego y fue ejecutado a la perfección por los elementos que integran la ofensiva. La musicalidad con que los Pats movieron el balón a placer, encontraron los huecos en la cobertura y avanzaron hacia la zona rival fue fantástica.

Brady, Michel, White y Edelman dieron un gran juego, sí, sin duda pero los héroes silenciosos son quienes permitieron a los demás hacer bien su trabajo. Los Patriots corrieron 32 veces que produjeron 155 yardas y cuatro touchdowns gracias a un gran trabajo de la línea ofensiva, Gronkowski, Allen y Develin. Se toparon ante una defensa plagada de jugadores de la secundaria que ante la superioridad de los bloqueadores de los Pats abrieron huecos que fueron explotados por New England.

Aunado al gran juego terrestre, la línea se encargo de nunca permitir una captura para su mariscal quien lanzó en 44 ocasiones.

Aunque el resultado pudiera hablar de un partido no muy dispar, el desempeño en el emparrillado fue muy diferente. Ayer en la previahablábamos de lo importante que sería detener el juego terrestre para obligar a los Chargers a vencerlos por aire. Los Patriots ejecutaron a la perfección su plan de juego defensivo al limitar a los Chargers a solo 19 yardas por tierra.

Los Patriots tenían que dar su mejor actuación a la ofensiva para poder ganar y lo hicieron, ahora tendrán que viajar a Kansas City y visitar el siempre hostil Arrowhead. Será un partido en el que tendrán que planear y ejecutar a la perfección cada nota.

Tom Brady y compañía tienen el orgullo herido, al final del partido declaró “Sé que todo el mundo piensa que apestamos, que no podemos ganar, ya veremos”. El hombre tiene 41 años y sus mejores años ya pasaron pero, a pesar de eso, es muy peligroso darlos por muertos antes de tiempo.

Cada temporada los aficionados de los Patriots definen como su ilusión el ganar un nuevo Super Bowl y semana con semana tienen dicho objetivo en mente pero olvidan que el camino a ello es muy satisfactorio y debe disfrutarse tanto como el producto final. Disfruten el trayecto hacia la meta, independientemente si el equipo es capaz de llegar a buen puerto.

“Así se da la felicidad, en pedazos, por momentos. Cuando uno es chico espera la gran felicidad, alguna felicidad enorme y absoluta. Y a la espera de ese fenómeno, se dejan pasar o no se aprecian las pequeñas felicidades, las únicas que existen”. Ernesto Sabato.

Por José Portillo II

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